Durante su visita a Suiza a mediados de enero, Mario Kempes aprovechó la oportunidad para vivir un emotivo reencuentro con el trofeo de la Copa Mundial, el mismo que ganó con Argentina en 1978. Muy a su pesar, y al del propio Museo de la FIFA, Kempes no pudo cumplir con la visita pública planificada inicialmente por culpa de unas complicaciones con sus vuelos. Al día siguiente, el argentino sacó tiempo para hacer una breve visita al museo, aunque fuera del horario habitual de apertura. En cualquier caso, el bigoleador de la final del 78 disfrutó con su viaje a través de la historia del fútbol y de su reencuentro con el trofeo de la Copa Mundial. Aquellos que visiten el museo a partir de ahora podrán contemplar la firma y el broche de oro que Kempes dejó en la pared de los campeones como muestra de su paso por el museo.

 

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