El Museo del Fútbol Mundial de la FIFA organizó el 4 de diciembre una mesa redonda sobre la sostenibilidad en los grandes acontecimientos deportivos, como los Mundiales o los Juegos Olímpicos, a la que se invitó a tres ponentes, cada uno de un ámbito diferente, a abordar el tema desde sus respectivos puntos de vista. Fue el último acto importante del programa cultural del museo en 2019 y coincidió con la exposición especial Foot et Monde Arabe del museo. El debate se centró en la última sección de esta exposición —la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022— para analizarla dentro del contexto más amplio de la planificación y ejecución de grandes eventos deportivos en el marco de la sostenibilidad.

Ante un público que puso colorido con las camisetas de sus federaciones miembro, cada invitado aportó un punto de vista diferente, el de su propio ámbito profesional: Martin Müller, experto académico en la planificación de grandes eventos; Delphine Benoît-Mayoux, Coordinadora de Impacto y Legado y Directora de Sostenibilidad del Comité Organizador Local de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019; y Federico Addiechi, Director de Sostenibilidad y Diversidad de la FIFA.

La sostenibilidad como concepto
Se llegó a un primer consenso sobre el hecho de que la sostenibilidad no era un concepto implantado universalmente, al existir actitudes diversas y un rango de aceptación variable en todo el mundo. Martin Müller mencionó como ejemplo de éxito los Juegos Olímpicos de 2010 en Vancouver, que la comunidad local afrontó como un reto para las emisiones de carbono; y se consiguió gracias al alto nivel de interés cultural en las iniciativas ambientales y la innovación. Este ejemplo llevó luego a la pregunta de cómo medir la repercusión, y todos reconocieron que la medición de los efectos económicos es, con mucho, el más fácil de los tres factores de la sostenibilidad: la dificultad radica en poner una cifra al éxito social y ambiental. Federico Addiechi ahondó en la materia al mencionar la creación de un fideicomiso global de carbono en Catar (el primero del golfo Pérsico) con el que utilizar proyectos locales para compensar las emisiones producidas por el Mundial, como ya se hizo en los torneos de Brasil y Rusia.

Respetar los principios y dejar un legado
彩库宝典appEn relación con Qatar, el panel concordó en que los grandes acontecimientos deportivos suponen un buen catalizador para obrar cambios, aunque dentro de unos límites. Federico Addiechi señaló que el objetivo de un Mundial no es cambiar las leyes, sino organizar un evento que respete los principios establecidos y deje un legado cuyos estándares se conviertan en referencia internacional. Y si bien es imperativo que los principios y estándares sean siempre elevados, incluso en circunstancias difíciles, como la reforma laboral en Catar, las expectativas también deben ser realistas. Esto significa que, aunque hay límites en cuanto al grado de cambio cultural y social que puede lograrse a través de la organización de un gran acontecimiento deportivo en una región, el potencial para un cambio positivo existe y debe aprovecharse.

Para optimizar el resultado y maximizar los efectos posteriores al evento, deben contemplarse desde el primer momento las medidas e iniciativas que vayan a adoptarse. En el caso de un Mundial, es indispensable empezar con la candidatura.

El legado posterior al evento también depende en gran medida de la participación de la comunidad local en los proyectos implantados y de su continuidad una vez que termine. Delphine Benoît-Mayoux aportó el ejemplo de la coordinación para la eliminación de residuos entre los ayuntamientos y los estadios en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019, una mejora que se mantuvo tras el certamen.En general, se convino en que los nuevos proyectos de sostenibilidad deben planificarse con mucha antelación y teniendo una mentalidad abierta, ya que a menudo se celebran en lugares y regiones donde no hay precedentes de ellos. Limitarse a copiar lo hecho en otros sitios entraña limitaciones, ya que lo que quizás haya funcionado en el pasado no tiene por qué volver a funcionar en un entorno diferente.

El impacto positivo de la sostenibilidad
El panel concluyó con una nota positiva: es bueno que en general todos estén de acuerdo con el impacto positivo de las iniciativas de sostenibilidad, lo que facilita mucho la tarea. Federico Addiechi observó que los Mundiales suelen celebrarse en lugares que aspiran a ser progresistas, de modo que están abiertos al debate y a las mejoras, con una visión que deben compartir la población local y los organizadores.